viernes, 12 de febrero de 2010

Rincón poético.


Fue mi timidez y mi excesivo uso de la autocrítica lo que hizo retrasar la creación y puesta en marcha de este blog. Como ya he dicho alguna vez mi intención nunca fue ni será intentar ser un bloguero de masas. Para mí el tener un blog no es más que una forma de preservar la memoria más allá de la memoria misma haciendo uso del ciberespacio para que un día pueda abrir este zaguán y recordar tiempos vividos y por tanto tiempos reflexionados. Si acaso, más allá de la gloria que supone ser un bloguero de masas, me animé a dejar el legado de mis pensamientos y vivencias para que, ahora infantes y en un futuro hombres y mujer de hecho y de derecho, como lo son mis hijos, lleguen a comprender como pensaba su padre en tiempos en los que su capacidad de raciocinio no iba más allá de sus edades actuales, es decir, doce, diez y siete años respectivamente.

Nunca fui maestro de nada y si aprendiz de todo. Por tanto, de nada puedo presumir y mucho menos de llegar a pensar que mi escritura tanto en prosa como en verso pueda dejar una honda huella en mis lectores. Es por ello que para mí, y así quiero que sea comprendido, el mostrar mis creaciones literarias es más una forma de expresión que una forma de arte.

Discúlpenme pues mi osadía y atrevimiento que yo solo me basto para castigarme por ello.